Cómo actuar ante un atragantamiento

La asfixia por atragantamiento son la tercera causa de muerte no natural en España, por lo que es un hecho que se da ocurre más frecuentemente de lo que se piensa tanto en niños como en adultos. Por este motivo resulta determinante conocer la manera correcta de actuar cuando esto ocurra, ya que según alerta Cruz Roja Española, “si no llega el oxígeno hasta nuestro cerebro en 4 minutos se puede producir daño cerebral o incluso la muerte”.

Resulta primordial tratar de que la persona que sufre el atragantamiento tosa por sí misma para de esta forma expulsar aquello que lo provoca. Únicamente cuando esto no sea posible, se deberá aplicar la maniobra de Heimlich. Esta técnica consiste en la aplicación de una serie de compresiones abdominales justo debajo del diafragma, para las cuales Cruz Roja da una serie de pautas e instrucciones:

  1. Su objetivo es permitir levantar el diafragma para de provocar así la tos, empujando el objeto u alimento que causa el atragantamiento hasta provocar su expulsión.
  2. La manera correcta de realizar la maniobra será rodeando con las manos la cintura de la persona, colocando un puño apretado por encima del ombligo y debajo de la caja torácica. Posteriormente, se agarrará el puño con la otra mano, tirando del puño con un movimiento seco hacia atrás y hacia arriba.
  3. Este movimiento se debe realizar hasta solucionar el atragantamiento, solicitando ayuda de profesionales en caso de que sea necesario.
  4. Esta técnica deberá realizarse únicamente cuando la vida de la persona corra riesgo, ya que se podrán causar lesiones y dolencias.

Existen casos especiales en los que variará la manera de aplicar la técnica. El primer de ellos se dará cuando la persona afectada sea voluminosa y no sea posible agarrar los brazos por su espalda; en ese caso se deberán aplicar compresiones sobre la persona tumbada boca arriba con la cabeza ladeada.

El segundo caso especial a destacar se da frente al atragantamiento de un niño pequeño, algo bastante común. Si esto ocurre, se le colocará boca abajo y se le aplicarán golpes entre las dos escápulas de la espalda.

Cruz Roja advierte de la importancia de no dar golpes en la espalda estando la persona de pie, ya que esto empeorará la obstrucción. Además, aconseja que las personas mayores presten especial atención al ingerir alimentos por su dificultad para la deglución en muchos de los casos.